El Reparto

"El Señor de los Anillos requería que los actores aprendieran a luchar con espada, montar a caballo o en canoa, hablar élfico, ascender montañas y que al mismo tiempo transmitieran la magia y el magnetismo de los personajes de Tolkien".
— Barrie M. Osborne, productor


En La Comunidad del Anillo encontramos las nueve razas y culturas que integran la Tierra Media: Hobbits, Enanos, Hombres, Elfos y otros seres fantásticos como los Magos, Trolls, Ents, Orcos, Espectros del Anillo y Uruk-hai.

Cada cultura tiene su propia forma de vida, sus propias costumbres, mitos, maneras de vestir e incluso estilo de lucha, todo lo cual ha sido recreado en La Comunidad del Anillo, estableciendo las bases de un mundo más allá de nuestra propia historia.

Así, por ejemplo, los Hobbits son apacibles y muy próximos a la naturaleza. Son un pueblo sencillo que vive de la tierra. De baja estatura y pies peludos, los Hobbits viven en agujeros amueblados, en las laderas de las colinas y disfrutan de las cosas sencillas de la vida: fumar en pipa, comer y por supuesto, narrar historias. Viven en torno a los 100 años y la edad adulta se alcanza a los 33.

Los Elfos, por otra parte, son seres nobles, elegantes y mágicos cuyo tiempo se acaba. De ahí que parezcan tener cierta melancolía por estar a punto de convertirse en tan sólo una leyenda. A menos que sufran algún tipo de muerte violenta, los Elfos son inmortales y no envejecen ni enferman.

Los Enanos son bajos de estatura pero muy fuertes, con un gran sentido de la justicia, y un intenso amor por todas las cosas hermosas.

Los Magos son sumamente poderosos, y pueden usar su poder para el bien o para el mal, dependiendo de lo que yazca en el fondo de sus corazones.

Los Hombres en La Comunidad del Anillo son una raza en ciernes que todavía se está estableciendo.

Otras criaturas son aún más fantásticas, como los Ents, cubiertos de hojas, que intentan proteger a sus hermanos los árboles; los desfigurados Orcos que luchan para Saruman; y los siniestros Espectros del Anillo con sus capas negras que no están vivos ni muertos, sino condenados a vivir bajo la oscuridad de Sauron.

Para dar vida a estos seres tan notablemente dispares se necesitaba un equipo realmente variado, y también dispuesto a pasar varios meses en el corazón de Nueva Zelanda dando vida a una leyenda de la literatura. Además, se necesitaba un grupo de actores que pudiera conducir a sus personajes a través de tres entregas llenas de cambios sustanciales.

En la primera entrega, La Comunidad del Anillo, los actores tienen la oportunidad de presentarnos a los personajes en sus búsquedas individuales. La principal de estas historias es la del pequeño héroe Frodo Bolsón, el hobbit tímido pero decidido que asume la responsabilidad de destruir el Anillo. A pesar de la ayuda de La Comunidad, es Frodo quien tiene que soportar la carga del Anillo y resistir la tentación constante del Mal. Para interpretar a Frodo, se escogió al actor de 19 años Elijah Wood por su energía, carisma y franqueza tan creíbles.

"Elijah es tan sincero en sus propósitos que hace su papel con toda naturalidad", comenta Barrie Osborne. "Es capaz de desarrollar la verdadera transformación de su personaje, que comienza con La Comunidad del Anillo".

Wood describe a Frodo como "un aventurero muy curioso". Continúa diciendo: "Frodo vive en una época en la que la mayoría de sus amigos hobbits quieren quedarse con los suyos, pero Frodo es muy distinto; desea marcharse y ver el resto del mundo y sus maravillas".

Y esto es, precisamente, lo que hace en La Comunidad del Anillo. A Wood le impresionó cómo, a medida que Frodo avanza en su viaje, el hobbit le parecía más una persona real que un personaje fantástico. "Cobró vida para mí", admite. "La manera en que rodamos la película era tan realista que todos creíamos que Frodo y los demás existieron de verdad. Cuando me pusieron las prótesis de orejas y pies por primera vez, supe qué era sentirse como un hobbit. Suena raro, pero me sentía como si estuviera interpretando un personaje histórico, como si los hobbits hubieran vivido realmente en otro tiempo".

Uno de los aliados más cercanos a Frodo en su misión de destruir el Anillo es el viejo y poderoso Mago Gandalf, que empieza a demostrar su poder en La Comunidad del Anillo. Gandalf es interpretado por Ian McKellen, la famosa estrella de cine y teatro, a quien le fascinó introducirse en un papel tan mágico.

"En Gandalf veo el arquetipo de mago", dice McKellen. "Creo que cuando creó a Gandalf, Tolkien estaba jugando con la idea de los magos de los cuentos de hadas tal como han sido a lo largo de la historia. Gandalf se parece a Merlín, y quizá también a Próspero, pero tiene sus propias particularidades".

"Cuando la historia empieza, se emprende el viaje y comienzan a ocurrir grandes cosas, Gandalf hace una enorme contribución a la Compañía, y muestra su naturaleza como guerrero". Dicha naturaleza casa perfectamente con la nobleza innata de McKellen. El productor Barrie Osborne comenta: "Ian McKellen tiene una presencia que te hace creer de verdad en el poder y la sabiduría de Gandalf".

La misión de Frodo de destruir el Anillo empieza gracias a su tío, Bilbo Bolsón, un anciano hobbit interpretado por Sir Ian Holm. Holm dice: "Bilbo no es muy distinto a mí. Es algo gruñón, pero tiene un corazón de oro. Es un tipo pequeño al que parece que las cosas le pasan sin más, pero cuando se le pone a prueba, suele salir más triunfante que la mayoría de la gente".

Aficionado a la novela de Tolkien desde hace mucho tiempo, Holm compara la interpretación de este famoso personaje con otro también muy conocido. "Creo que hacer de Bilbo se parece mucho a intrepretar a Hamlet. Quiero decir, que ésta es mi versión de Bilbo, tal como sería mi versión de Hamlet. Es un personaje eterno, y como actor lo interpretas como si lo tuvieras frente a ti y creyeras en él".

Barrie M. Osborne dice respecto a la elección de Holm: "Saca todos los matices de Bilbo. Muestra todas las características del hobbit, pero aún más importante, revela lo que hay en su interior".

Tres amigos hobbits se unen a Frodo en su viaje. Sam, Merry y Pippin, interpretados por Sean Astin, Dominic Monaghan yBilly Boyd. Astin interpreta a uno de los personajes más activos de la Trilogía, el aparentemente corriente Sam Gamyi, que se convierte en el más extraordinario de los amigos de Frodo.

"Sean Astin fue una elección genial para Sam, da al papel una verdadera jovialidad, y consigue una gran empatía hacia sus conflictos internos", dice Barrie Osborne, "creo que además fue una gran ventaja que él y Elijah Wood fueran tan buenos amigos. Esa cercanía se ve de verdad en la relación que se forma entre sus personajes".

Astin fue escogido para interpretar un personaje que representa lo mejor de los hobbits. "Para mí personifica la decencia, la sencillez, la honestidad y la lealtad, el verdadero hobbit", dice Astin, "sobre todo, tiene una amistad imperecedera con Frodo, que es tan fuerte que está dispuesto a enfrentarse a la aventura de lo desconocido para ayudarle".

Astin también ve a Sam como un hombre de campo. "Lo veo como esa especie de figura pastoril, un granjero cuyas manos siempre están en la tierra", comenta, "no es el tipo más sofisticado de la compañía, pero le proporciona sensatez".

Dominic Monaghan, un joven actor británico que debuta en la gran pantalla con El Señor de los Anillos, ofrece el ingenio y el espíritu jovial del hobbit Merry Brandigamo, otro de los mejores amigos de Frodo. "Como la mayoría de los hobbits, Merry siempre ve el lado bueno de la vida," dice Monaghan, "pero no creo que ni él mismo se dé cuenta al principio de lo valiente que puede llegar a ser. A medida que las cosas se van complicando, su personaje se va haciendo más importante".

Monaghan continúa: "Lo principal que quería mostrar en La Comunidad del Anillo es que Merry es sólo un chico agudo, sarcástico y divertido que aún no ha madurado, pero está a punto de pasar por experiencias y aventuras increíbles, que lo convertirán en una nueva persona".

Para interpretar al divertido hobbit Pippin Tuk, los cineastas escogieron al actor escocés
Billy Boyd. Boyd quedó impresionado por su "habilidad para hacer la cosa menos oportuna, en el momento más equivocado", pero también le atrajo la transformación de Pippin a lo largo de la odisea. "Desde el principio hay una cosa clara respecto a Pippin: su vida entera gira alrededor de la amistad", señala Boyd. "Quiere a sus amigos de La Comarca por encima de todo".

Pero cuando Pippin se embarca en el viaje para destruir el Anillo junto a Frodo y el resto de la Compañía, descubre un mundo distinto a todo lo que se podía imaginar. "De repente, las cosas se ponen serias y oscuras para Pippin. Se encuentra atravesando pantanos y tropezándose con criaturas mágicas, cuando preferiría estar de vuelta en la taberna charlando con las chicas", dice Boyd. "Pero eso es lo que le hace ser un personaje tan dinámico. Encuentra la cara divertida y hermosa de la vida incluso en medio de una guerra".

Con la Compañía también está Boromir, un hombre que no teme al maligno poder del Anillo. Boromir está interpretado por Sean Bean, quien se sintió atraído por el personaje porque "ofrecía el toque humano a la Compañía". "Boromir tiene las virtudes humanas del honor y la valentía, y también tiene una opinión muy clara sobre las cosas. Al principio sólo ve en el Anillo la solución a los problemas de su gente, y no quiere reconocer la verdadera naturaleza del mismo, hasta que es tentado por sus poderes".

Otro personaje es Elrond, medioelfo inmortal con grandes conocimientos sobre el Anillo, interpretado por Hugo Weaving. A Weaving le fascinó interpretar a un héroe tan sabio y a la vez tan melancólico. "Elrond es muy sabio, bueno y noble y sin embargo, a falta de una palabra mejor, profundamente humano. Hay una parte de él angustiada por una guerra que parece no acabar nunca. Se da cuenta de lo duro que es para la gente escapar de la maldad", dice.

La Comunidad se completa con un Elfo y un Enano: Legolas, hijo de un Rey Elfo e interpretado por el actor Orlando Bloom; y Gimli, representante de los Khazâd, los Enanos de la Tierra Media, interpretado por John Rhys-Davies. El contraste entre el escandaloso Enano y el elegante Elfo es una fuente constante de humor. Orlando Bloom explica: "Los Elfos ven a los Enanos como esas criaturas que se dedican a robarle a la tierra, sin devolver nada a cambio. Legolas y Gimli maduran, y acaban respetándose mutuamente. Aprenden a confiar el uno en el otro durante la batalla, y a divertirse juntos".

Rhys-Davies (que también pone voz al personaje generado por ordenador Bárbol) le encantó que La Comunidad del Anillo abra las puertas a algo que mucha gente no había experimentado desde hacía mucho tiempo: una aventura épica dividida en entregas. "Creo que actualmente hay un enorme deseo de aventura y dinamismo que sólo puede encontrarse en la imaginación... o en películas como ésta. Tolkien hace realidad este deseo de ser parte de una civilización heroica como la de los Elfos, Hobbits, Enanos y Hombres de la Tierra Media".

Enfrentado a la Compañía se encuentra el malvado Saruman, en otro tiempo jefe del Concilio de los Magos, que ha sucumbido a la oscura tentación del poder de Sauron. Saruman quiere el Anillo de Frodo y para conseguirlo usa a su ejército de criaturas grotescas, los Uruk-hai. Posiblemente nadie podría encarnar a Saruman mejor que Christopher Lee, por mucho tiempo maestro de personajes malvados.

Lee ha interpretado a muchas criaturas míticas, pero nunca había estado involucrado en un proyecto como El Señor de los Anillos. "Estamos ante la creación completa de un mundo", afirma. "Una historia, lenguas y culturas convirtiendo un sueño en realidad".

Aunque Saruman vivió hace 7.000 años según esta mitología, Lee ve su oscuro reflejo en el mundo moderno por todas partes. "A mi modo de ver el Mal que existe hoy en día no es muy diferente del que podemos encontrar en la Tierra Media. La gente siempre busca el poder, y Saruman anhela el de Sauron", explica. "Para mí no sólo es la fuerza del Mal personificada, también es alguien muy real".

Otro misterioso personaje presentado en La Comunidad del Anillo es Aragorn, un heroico guerrero humano conocido sólo como Trancos, interpretado con la característica intensidad de Viggo Mortensen. Mortensen se metió tanto en su personaje que se rumoreaba que vivía en el bosque, con la ropa raída y llena de barro. Peter Jackson dice: "Viggo se identificó completamente con su personaje, y ahora es difícil imaginarlos por separado". Barrie Osborne añade: "Viggo es el actor perfecto para interpretar a un hombre que lucha por reencontrarse con sus ancestros y su herencia. Su dedicación es increíble. Un día le rompieron un diente con una espada y preguntó si se lo podían volver a pegar para poder acabar la escena. Se convirtió en Aragorn, y esto le da una tremenda fuerza al personaje".

Mortensen se sintió personalmente vinculado al proyecto: "Soy Celta y Escandinavo, así que crecí entre los mitos en los que Tolkien se inspiró para El Señor de los Anillos", dice. "Es parte de mi herencia". Al actor también le atrajo esa faceta de heroísmo primario y autosuficiente de Aragorn. "Puede sobrevivir en la Naturaleza, vivir de ella, leer sus señales y alcanzar la felicidad sin necesidad de nadie, sin confiar en nada excepto en sus propios conocimientos, y ahora tiene que asumir nuevas responsabilidades que no está claro dónde le llevarán".

Dos de los principales personajes femeninos de El Señor de los Anillos se presentan también en La Comunidad del Anillo: la valiente elfa Arwen que se enamora de Aragorn, interpretada por la resplandeciente Liv Tyler; y la poderosa Reina elfa Galadriel, que puede leer las almas, interpretada por la actriz nominada al Premio de la Academia Cate Blanchett.

Tyler da vida a Arwen, la inmortal princesa élfica. "Para mí, Arwen da un toque de feminidad al relato de la Tierra Media," dice Tyler. "Pese a estar en medio de una guerra, se ha enamorado y se ha convertido en la piedra angular y la motivación para la lucha de Aragorn"

Cate Blanchett también se sintió atraída por la fascinante fuerza de su personaje. "Me encantó interpretar a Galadriel porque es un icono y es la única en La Comunidad del Anillo que realmente pone a prueba a Frodo", dice Blanchett. "También creo que da un mensaje importante acerca de asumir responsabilidades sobre nosotros mismos y nuestros actos. Además, tengo que admitir ¡que siempre quise llevar orejas puntiagudas!".

Blanchett se quedó impresionada por cómo los cineastas imaginaron al completo el mundo de la Tierra Media y sus razas. "Cuando empecé a trabajar, la gente ya tenía conciencia de que las culturas, historias y esperanzas de futuro eran reales", indica. "Era como formar parte de un universo completamente diferente. Nunca antes había experimentado algo como esto".

El equipo al completo se sometió a un entrenamiento intensivo en artes y lenguas antiguas para interpretar sus papeles. Esto incluía entrenarse en la lucha con espada con el maestro de coreografías Bob Anderson; aprender a cabalgar con el especialista Dave Johnson, y practicar la lengua élfica con los asesores de diálogos Andrew Jack y Roísin Carty.

Jack y Carty desarrollaron un acento y una cadencia singular para el élfico, basada en parte en el céltico aunque completamente única en el mundo. Propusieron a los actores que tenían que hablar en élfico unos ejercicios en los cuales tenían que hacer ruidos y gestos, para aprender a usar sus músculos faciales de formas muy peculiares. El resultado fue que cada actor encontró espontáneamente su propio acento. Jack y Carty enseñaron a los actores como si tuvieran que aprender las diferentes lenguas desde el principio, y no sólo memorizar las líneas de su guión.

Además del entrenamiento técnico, cada actor involucrado en El Señor de los Anillos, tenía que encontrarse en óptimas condiciones físicas, no sólo porque la Compañía escala montañas, vadea corrientes y lucha en intensas batallas a lo largo de la Trilogía, sino también porque tenían que aguantar los 274 días de rodaje. Dominic Monaghan, que interpreta al Hobbit Merry dice: "Empezamos los programas de entrenamiento bastante antes de que el rodaje se pusiera en marcha, y trabajábamos continuamente con los entrenadores. No sólo se trataba de que el rodaje fuera un reto físicamente hablando, con enormes saltos, grandes batallas y cosas como esas, sino que simplemente las horas que duraba ya requerían una buena forma física. ¡Alguien que no estuviera preparado no podría haberlo hecho!"

Peter Jackson: "Para mí el proyecto cobró vida cuando los actores se sumaron a él y dieron sus interpretaciones personales a los personajes. Consiguieron hacerlo mucho más real de lo que yo me había imaginado".